viernes, 11 de febrero de 2011

La condena a la libertad


El hombre está condenado a ser libre. Condenado, porque no se ha creado a sí mismo y, sin embargo, por otro lado, libre, porque una vez arrojado al mundo es responsable de todo lo que hace. El existencialista no cree en el poder de la pasión. No pensará nunca que una bella pasión es un torrente devastador que conduce fatalmente al hombre a ciertos actos y que por tanto es una excusa; piensa que el hombre es responsable de su pasión. El existencialista tampoco pensará que el hombre puede encontrar socorro en un signo dado, en la tierra, que lo orientará, porque piensa que el hombre descifra por sí mismo el signo como prefiere. Piensa, pues, que el hombre, sin ningún apoyo ni socorro, está condenado a cada instante a inventar al hombre.

Jean Paul Sartre


15 comentarios:

  1. Y en esa condena reside la magia de existir.
    Esther.

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  2. Grande, muy grande. Sin ánimo de ponerme fatalista... En una sociedad donde nadie (y cuando digo nadie hablo de modelos con cobertura mediática) se hace responsable de nada, donde el echarle la culpa al otro es rasgo nacional, donde escurrir el bulto, eludir responsabilidades se cuece en la misma olla que la impunidad criminal e institucional, ¿es posible la esperanza? En esta jungla de asfalto que hemos construido entre todos ( algunos con su cruel brutalidad, otros con su permisivo silencio ) donde los métodos de opresión y de control de masas son cada vez mayores y más sutiles, ¿hay un lugar para el existencialista?

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  3. Esther: en esa condena reside la magia, el azar o la necesidad, de existir tal como existimos...

    Un saludo.

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  4. Raúl: me temo que en esa sociedad que es la nuestra y que tan bien describes, hay un lugar para el existencialista y para cada uno de nosotros.

    Además, el lugar del existencialista no es fácil: es el de la náusea que lo ahoga (hoy en día le dirían que es un ataque de pánico cuya causa, biológica por supuesto, está a puntito de descubrirse y que, mientras tanto, vaya poniéndose ciego a trankimazin; desde luego el libro habría sido un coñazo); es el de la ciudad africana cercada por la peste, de la que no se puede huír; es, en definitiva, cualquier sitio lo suficientemente alto como para mirar hacia el abismo y, como decía el francés, comprender que el peligro no está en caerse... sino en tirarse.

    Un abrazo.

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  5. Sábado por la noche y leyendo el blog(tengo que decir que hacia un tiempo que no os leía por falta de tiempo y esas cosas): Amaia , Jose...necesito medicinas ya!!jejej.
    Qué bien una mini entrada que hace referencia al exixtencialismo!! una opción psicoterapéutica que desde mi humilde punto de vista debería tener más respaldo y vigencia en la actualidad!
    Royo Mai es un grande que escribe "Existencia" un libro que desde aquí, si me permitís, recomiendo. Kierjegaar habló de la ansiedad existencial antes que Freud nos diera la turra con la líbido y los mundos reprimidos condenado, desde mi punto de vista tb, la naturaleza humana. Nietzche diez años antes de que apereciesen psicoanalisis y existencialismo a la par y en los mismos tiempos, dicho sea de paso, profetizó que la enferemedad del hombre contemporáneo consiste en que "se le ha secado el alma","en que está hastiado"..Para Mai el existencialismo consiste "en el esfuerzo por comprender al hombre eliminando la escicsión entre sujeto y objeto" ..en fin desde Sócrates hasta Yalom en la actualidad, se nos propone una opción , ni mejor ni peor que cualquiera de las demás pero desde mi punto de vista, bastante más humana y optimista así como realista, de la condicicón humana.

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  6. Sí, Jose, en apenas 40 años la concepción del ser humano ha pasado de mirar al abismo cara a cara a no saber reconocerse en el espejo. Estoy de acuerdo contigo en que la nausea y la peste son dos obras maestras. Pese al trágico final de sus autores, fueron escritas desde la lucidez más absoluta, desde la sabiduria diría incluso que da el saberse ante un abismo insondable, al fondo del cual espera la degradación existencial de la que hoy somos víctimas tantas personas. En el momento (y lo digo por experiencia propia) en que estar feliz y pasar por un momento de la vida dulce es reducido a un estado hipomániaco (como me quisieron etiquetar el viernes) sólo queda la reivindicar otras narrativas, otras categorías (como dice Noe) otras realidades y saberes tan válidos y legítimos como cualquier otro.

    Abrazos!!

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  7. Noe: te echábamos de menos por el blog. El libro "Existencia" ronda mis estaterías desde que lo conseguí hace 10 años y es una de mis asignaturas pendientes: todavía no lo he leído, pese a que me lo han recomendado mucho. Si te gusta esa orientación (que me parece muy interesante aunque no la conozco mucho), creo que es muy recomendable leer a Binswanger y su análisis existencial.

    La verdad es que es un alivio hablar con gente en formación (aunque todos realmente estamos o deberíamos estar en formación) de algo más que de endofenotipos, vías mesolímbicas o paliperdonas de liberación prolongada con viaje a Honolulu incluido...

    Un abrazo.

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  8. Raúl y etiquetada: por vuestros escritos, ya me imaginaba que os iba a gustar Sartre, como a mí (que aún no he perdido la esperanza de leer las 800 páginas de ontología existencial de "El Ser y la Nada"...).

    Abrazos.

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  9. Sí, la mayor parte de los capitulos de Existencia, son de Biswanger y su analisis existencial pero me gusta mas la otra parte..esa es un poco ininteligible. Me quiero empezar a leer a Kierkegard( o como se escriba) pero hay tanto que leer buf!!

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  10. La responsabilidad, esa cosa que se queda en la puerta de las consultas para ser sustituida por la enfermedad.....
    Un abrazo.

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  11. Hola, Jesús. En consulta muchas veces los profesionales decimos que hay que "devolver la responsabilidad al paciente". Y yo me pregunto: ¿no sería mejor si no se la quitáramos antes?

    Un abrazo.

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  12. Pero es que no se puede devolver la responsabilidad ni quitar la responsabilidad. La responsabilidad no es una prenda de ropa. Por tanto, al final solo se rayaría al paciente.

    El hombre está condenado a ser libre. Puede ser. Pero también está condenado a ser libre un pingüino, ¿no?

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  13. Un pingüino también es arrojado al mundo. Es responsable de todo lo que hace.

    Por ejemplo, si el pingüino camina cien metros hacia delante en dirección a un barranco y se cae, seguramente se matará. Una acción y una consecuencia. El pingüino es responsable de todo.

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