domingo, 19 de febrero de 2012

Estamos hartos de mentiras


No sabíamos muy bien cómo titular la entrada, pero hemos optado, como habrán visto, por poner las cartas encima de la mesa desde el principio. De verdad que estamos muy hartos de mentiras y más mentiras sobre la eficacia y seguridad de los fármacos genéricos. Porque lo que es falso, sea consciente o inconsciente, queriendo o sin querer, es mentira. Y a quien dice mentiras, ya se imaginan ustedes cómo hay que llamarle...

El penúltimo ataque a la credibilidad de los fármacos genéricos vino nada menos que de los máximos representantes de los Colegios de Médicos de Canarias, como pueden leer aquí. Dichos médicos, erigiéndose en representantes de los médicos canarios (lo que nos molesta especialmente, dado que todavía estamos obligados a colegiarnos en su organización si queremos poder prescribir con un recetario del sistema nacional de salud), mezclan de forma lamentable la problemática de la confusión ante el cambio de aspecto de los fármacos (lo que se arreglaría con una ley de isoapariencia, como se ha recalcado desde diversos ámbitos) con, nada menos, que el escándalo de las prótesis de mama defectuosas, cuestión que no tiene la menor relación con el asunto de fármaco de marca / fármaco genérico, pero se deja caer, y si cuela, cuela... Además, deciden nombrar a los fármacos de marca "originales" y a los demás "imitaciones". Como siempre decimos, el lenguaje no es inocente nunca, pero si además se usa mal, la confusión, interesada o no, está garantizada. Según el Diccionario de la Real Academia Española, una imitación es "un objeto que imita o copia a otro, normalmente más valioso". Con lo cual, los supuestos representantes de los médicos canarios ya afirman implícitamente que el fármaco genérico (de imitación, según ellos), es inferior al de marca. Pero un genérico no es una imitación, es una copia (según el diccionario: "reproducción exacta de un objeto por medios mecánicos"). Un fármaco genérico no es una imitación sino una copia, de la misma manera que un CD o un DVD no es una imitación del original, sino una copia, idéntica al mismo.

En fin, qué quieren que les digamos. No teníamos intención de volver a entrar a este trapo, y menos cuando ya había sido respondido con mayor acierto del que nosotros somos capaces por Vicente Baos en el blog El Supositorio, por Jesús Villar en el diario La Provincia y, no se lo pierdan, por la propia Organización Médica Colegial... Pero resulta que, no recuperados todavía de la comparación entre medicamentos genéricos y prótesis de mama defectuosas, nos encontramos con otro artículo, dirigido a la opinión pública, denigrando de nuevo las presentaciones genéricas y escrito por un psiquiatra que, además, trabaja en el Servicio Canario de Salud como nosotros. Y otra vez que no nos hemos podido contener.

En el periódico La Opinión de Tenerife y en el Canarias 7 de Las Palmas se publicó hace unos días un artículo firmado por Braulio Dorta Jiménez, psiquiatra. Lo pueden leer en los enlaces y nosotros lo vamos a analizar a continuación.

Comienza con la triste historia de un paciente psicótico que está muy bien gracias a sus tratamientos pero que, al empezar a cambiar estos por culpa de la malvada prescripción por principio activo, se equivoca continuamente con las pastillas. Aunque insistimos en la necesidad de la isoapariencia, la verdad es que en nuestra experiencia cotidiana no nos resulta tan complicado explicar al paciente, a veces con el apoyo de la familia, que lo importante es el nombre del principio activo y que se despreocupe de la marca, pero se ve que el señor Dorta nota más problemas. El desenlace de la historia es desgarrador: no sólo el paciente sufre una recaída sino que encima nunca se recupera al nivel previo. Parece que el señor Dorta da por hecho que cada brote implica un mayor deterioro, dato no demostrado (y que, además, en nuestros ya bastantes años de experiencia en unidades de agudos no hemos sido capaces de apreciar). Por si todo ello fuera poca cosa, además el desgraciado paciente acaba en una residencia y sin ver a su familia... Y pensar que todo se podría haber arreglado si no le hubieran cambiado el fármaco de marca... Lo gracioso es que muchos, no sabemos si el señor Dorta entre ellos, de los compañeros que se asustan por la confusión que supone para el paciente quitarle el fármaco de marca que toma, en cambio no ven problema en quitarle la marca risperdal consta para ponerle xeplion, o quitar zyprexa para poner sycrest... Se ve que no todas las confusiones son igual de confusas... O que, cuando queremos, bien que nos ponemos a explicar al paciente por qué es mejor el fármaco nuevo, (de buena marca, claro), recién presentado por un simpático comercial, y que hay que quitar el antiguo, aunque el hombre esté bien compensado... 

Tras la lacrimógena historia que nos ha puesto los pelos de punta ante la maldad inherente a las medicaciones genéricas, el seños Dorta pasa a exponer los motivos para rechazar la prescripción por principio activo:


  • El primer punto insiste en la cuestión del cambio de aspecto de las distintas medicaciones. De acuerdo en que debería asegurarse la isopariencia por ley. Pero nos vuelve a llamar la atención cómo ahora nos preocupamos tanto y, en cambio, cuando quitábamos por ejemplo risperidona para poner paliperidona (tras caducar la patente del primero, qué casualidad)  no nos preocupaba tanto que el paciente se nos confundiera...

  • El punto segundo cae también en denominar imitación a lo que es copia (aquí no parece importar provocar confusión en los pacientes, lo que tanto nos preocupaba antes). Y luego sigue con una especie de discurso acerca de biodisponibilidad y excipientes que recuerda a las explicaciones pseudocientíficas propias de las pelis de ciencia-ficción donde muestran cómo funcionan las máquinas del tiempo o los viajes hiperespaciales... Referencias (otra vez confusas) a biodisponibilidades en sangre que no llegan a tejidos y excipientes malignos... Todo para concluir que los genéricos no son de fiar. Lo que nos parece llamativo es que el señor Dorta no ve la necesidad de citar ningún estudio farmacológico o clínico para apoyar sus críticas. Ni una referencia bibliográfica en todo el artículo. Nosotros, en cambio, sí vamos a dar algunas:

    • Boletín de uso racional del medicamento del Servicio Cántabro de Salud, escrito por la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria: "En la práctica clínica, los genéricos son intercambiables con las especialidades de referencia, no existiendo problemas en su sustitución". El trabajo incluye 12 referencias bibliográficas (es decir, 12 más de las que cita el señor Dorta). Lo pueden consultar aquí.

    • Nota informativa farmacoterapéutica del Servicio Canario de la Salud, editado por la Dirección General de Farmacia de dicho Servicio: "La calidad de los medicamentos genéricos no es cuestionable, ya que se someten a la misma normativa y controles de calidad de los principios activos y del proceso de fabricación que los medicamentos de referencia". El trabajo incluye 5 referencias bibliográficas (es decir, 5 más de las cita el señor Dorta). Lo pueden consultar aquí.

    • Actualidad del Medicamento, publicación del Servicio de Farmacia del Hospital Universitario 12 de Octubre, trabajo coordinado por el Centro de Información de Medicamentos de dicho Hospital: "La experiencia en países con un importante mercado de genéricos (EEUU, Reino Unido, Alemania) demuestra que en la práctica clínica, los genéricos son plenamente intercambiables con los medicamentos de marca. Hay incluso estudios publicados, como el de Pearce y cols. que, analizando más de 5.000 medicamentos genéricos, no encontró ningún caso de falta de eficacia o de toxicidad que pudiera atribuirse a diferencias de bioequivalencia respecto al original". El trabajo incluye 3 referencias bibliográficas (es decir, 3 más de las que cita el señor Dorta). Lo pueden consultar aquí.

    • Boletín Terapéutico Extremeño del Servicio Extremeño de Salud, publicación Medicamentos de marca vs. genéricos: Resultados clínicos, escrita por la Oficina de Evaluación del Medicamento: "En los ensayos aleatorizados con grupo control (ECA) y metaanálisis de ECA no se encuentran diferencias estadísticamente significativas en resultados clínicos entre los medicamentos de marca y sus genéricos". El trabajo incluye 41 referencias bibliográficas (es decir, 41 más de las que cita el señor Dorta). Lo pueden consultar aquí.

    • Infac, información farmacoterapéutica de la comarca, Osakidetza (Servicio Vasco de Salud): "Los genéricos no tienen diferencias con los medicamentos de marca en composición, ni en eficacia y seguridad". El trabajo incluye 13 referencias bibliográficas (es decir, 13 más de las que cita el señor Dorta). Lo pueden consultar aquí.

  • El punto tres incide en lo malas que son las empresas de genéricos, que se han metido en esto sin experiencia previa y para ganar dinero. Pasando por alto que gran parte de las medicaciones genéricas son fabricadas por los mismos laboratorios que producen los fármacos de marca, diremos que, mientras el fármaco cumpla con los estrictos controles de bioequivalencia que debe cumplir (y que luego llevan a que, en los ensayos clínicos que hemos citado, y que el señor Dorta no citó, los resultados sean iguales para marcas y genéricos), no nos parece importante quién lo fabrique o dónde. ¿O es que le genérico que viene de China es malo pero el iPhone que viene de allí es bueno?.  En cuanto a que las empresas de fármacos de marca invierten en innovación y las de genéricos no, es una media verdad, que son las peores mentiras. Es cierto que las empresas de genéricos no invierten especialmente en innovación. ¿Pero creen ustedes que inventar el palmitato de paliperidona o la asenapina supone una innovación en términos no de beneficios empresariales sino de resultados clínicos? Si alguien lo cree, es cuestión de fe  y nada decimos. Y si alguien lo sabe porque tiene pruebas demostrables de que tales fármacos suponen una ventaja frente a los que ya teníamos, que corra a publicarlo, porque hasta ahora nadie ha sido capaz de documentar tal ventaja científicamente, y sería un bombazo... Además, si lo que queremos es que las empresas innoven, el mayor impulso para ello sería saber que, tras la caducidad de las patentes se acabaron los beneficios, y que hay que investigar algo realmente novedoso... Si una empresa sigue sacando beneficios de algo, ¿para qué buscar otra cosa realmente mejor?

  • El cuarto punto es espectacular. Asegura el señor Dorta que la prescripción por principio activo aumenta el gasto sanitario porque empeora la salud de la población, por la confusión, en la que insiste, y por "la mala calidad de muchos medicamentos genéricos". La cita es textual y nos deja casi sin palabras. Casi. Por supuesto, ni una referencia bibliográfica ni un dato que nos indique cómo el señor Dorta llega a semejante convicción. Y nos preguntamos si ya habrá denunciado ante el Ministerio de Sanidad cuáles son concretamente esos "muchos medicamentos genéricos" que son de "mala calidad". Porque o sabe cuáles son y no lo denuncia, lo cual sería gravísimo, o no sabe cuáles son pero sabe de su existencia, lo que nos llevaría a la necesidad de peritaje psicopatológico para determinar cómo encuadrar esa convicción firme carente de pruebas... En fin, bromas aparte, nos parece de extrema gravedad la alarma social que se crea con comentarios de esta calaña, publicados además en un medio de comunicación de masas. Se llega a decir que una medicación genérica para la HTA puede acabar provocando la aparición de un infarto cerebral. No podemos decir lo que pensamos tal cual porque entonces, la denuncia que nos cae encima no nos la quita nadie, pero nos parece una vergüenza. Desconocemos si el señor Dorta (y los que como él van diciendo cosas semejantes en prensa valiéndose de sus títulos o cargos más o menos llamativos) conoce lo que es el efecto nocebo, pero por si acaso, se lo vamos a explicar: así como el efecto placebo provoca que, por sugestión, una sustancia inerte provoque un beneficio terapéutico (o una sustancia terapéutica un beneficio mayor del que le correspondería), el efecto nocebo es su contrario, es decir, una sustancia inerte, o terapéutica, no provoca su efecto beneficioso, o no lo hace todo lo que debería, porque quien lo toma está sugestionado a pensar que no le hará bien...

  • El quinto y último punto nos encanta. Citamos textualmente: "las personas que ejercemos la medicina no tenemos ningún interés, más que el interés por nuestros pacientes, en que se prescriban las marcas originarias frente a las marcas genéricas, o de fantasía". Aparte de que el señor Dorta (o si es error del periódico debería pedir que se corrigiera lo antes posible) parece no saber que "de fantasía" es como se denominan los nombres de los medicamentos de marca y no los de los genéricos, que no tienen otro nombre que el principio activo, nos emociona la descripción de la profesión médica que se hace. Venga, vamos a estar de acuerdo, que la mitad de los autores de este blog somos médicos y la otra mitad vivimos con médicos. Que sí, que los médicos son / somos almas puras sin ningún interés en al prescripción de los medicamento de marca más que el bienestar de nuestros pacientes. Por supuesto. Y somos tan, tan puros, que el hecho de que el representante comercial del laboratorio de marca nos lleve a comer o cenar al mejor restaurante de la ciudad una vez al mes, gratis total, a dos o tres congresos nacionales y uno al extranjero al año, inscripción pagada, avión pagado, hoteles de cuatro estrellas pagados, comidas y cenas en gran parte pagadas... no nos influye nada de nada da nada. Si alguien piensa que nosotros, en postPsiquiatría, tenemos conflicto de intereses con algún laboratorio de genéricos (porque cosas más ridículas se han dicho de nosotros), les comentaremos que no tenemos, en los dos últimos años, ningún conflicto de intereses con ninguna empresa farmacéutica, ni de ningún tipo. No hemos aceptado en este tiempo ni viajes, ni material, ni bibliografía, ni comidas, ni pagos, ni siquiera un triste bolígrafo... Nos preguntamos si el señor Dorta podría decir lo mismo o, a lo mejor, igual que ha olvidado poner en su artículo las referencias bibliográficas de donde saca sus datos, también ha olvidado declarar sus conflictos de intereses... Le sugeriríamos también al señor Dorta que se echara un vistazo a la Ley del Medicamento y que leyera el artículo 101, b), 29, sobre infracciones graves, que prohíbe cualquier incentivo a los prescriptores por parte de empresas interesadas en la prescripción de determinados productos...Y no dice nada de excepciones formativas (¿que te inviten a una copa en un congreso a las dos de la mañana es formativo? A nosotros nos invitaron a varias -hace más de dos años, afortunadamente ha prescrito- y bien que nos avergonzamos ahora de ello...).

Y miren que nosotros lo que realmente hubiéramos querido era recomendar un artículo tan interesante como éste, que conocimos gracias al más que recomendable blog Tertulias con Platón, pero no hemos podido evitar entrar otra vez al trapo, porque estamos muy hartos de muchas cosas...




18 comentarios:

  1. Como se dice en ocasiones, se puede decir más alto pero no más claro.Lo que no se puede admitir es que se confunda al público con estas afirmaciones que no se sustentan en la evidencia.
    Gracias y un abrazo para los dos

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  2. Soberbia vivisección, frase por frase, de la relacin entre lo que se dice y el comportamiento que subyace en ello.
    Gracias por el esfuerzo y por el resultado.
    Galo Sánchez

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  3. ¡Qué vergüenza! Y pensar que lo preconiza uno de mis profesores... Me quedo sin palabras, simplemente: ¡Qué mal!

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  4. Limpiamente argumentado, me gusta mucho el post. Parece que las empresas cada vez "se cortan menos" en meter mano. Pero no logro entender cómo se puede entrar en el rollo como lo hizo este psiquiatra, ¿qué pasa con la ciencia? ¿se le ha olvidado la definición de genérico?

    Genial post :)

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  5. Cuando le dieron a D. Ramón y Cajal la noticia de que iba a recibir el premio Nobel le dijo a Silveria, su mujer, que eso era una terrible desgracia, que lo del premio de las ciencias de Berlín que había ganado podía pasar desapercibido en España, pero que el Nobel,... eso no se lo iban a perdonar nunca.
    Tú sigue haciendo amigos con artículos llenos de referencias bibliográficas, teniendo razones, teniendo ideas y verás... Que en este país no está bien visto eso de tener ideas.
    Mientras tanto besos y abrazos.

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  6. Psicóloga anónima19 de febrero de 2012, 21:54

    Tenéis de vuestra parte el rigor, la valentía y la inteligencia, dos cualidades que, para desgracia de los que se tragan las pastillitas, escasean por todas partes.

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  7. Una lástima porque habrá gente que lo haya leído y pensará que lo que dice puede ser verdad.

    Buen post compañeros!
    César M.

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  8. Es inevitable que comente acerca del comentario de Miguel. Pío Baroja decía que en España no se paga por el trabajo bien hecho, sino por la sumisión; la frase es pertinente en este caso. Me temo que más tarde o más temprano alguien , tristemente, le recordará esto al Dr Valdecasas. Vaya todo el apoyo posible desde aquí (Kingston, ON).

    En otro orden de cosas, me da un poco de pena Braulio. Lo tenía como hombre inteligente, con clara vocación social y me extraña su columna en Canarias 7. Es difícil pensar que no hay una "hidden agenda" que dirían los anglosajones.

    Me fui de las islas en Agosto del 2010 y, por fortuna, las restricciones impuestas sobre cualquier actividad que huela a Big Pharma en el Canadá, son muy estrictas. Por una parte, es un alivio. Lamento muchísimo la actitud del COMLP y supongo que el de Tenerife dice lo mismo.

    Felicito al Dr. Valdecasas por su rigor bibliográfico. Ni que decir tiene que así vale la pena leer su blog.

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    1. Claro e incontrovertible.
      «En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario.» Y además, es necesario.
      Un abrazo!

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  9. Y digo yo, si las marcas ya estan a precio de los genericos, por qué no consumir productos de marca?

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    1. Para empezar, si las marcas están al mismo precio que los genéricos ha sido por la bajada de precios que se ha conseguido gracias al famoso decreto de principio activo. Creemos que lo importante es que el Estado pague el menor precio por el mismo fármaco, independientemente de que sea marca o genérico pero, en cualquier caso, es importante que el paciente conozca el nombre del principio activo que toma.

      Además, pienso que dejar de recetar la marca cuando sale el genérico tiene el beneficioso efecto secundario de promover que los laboratorios de marca tengan que investigar en nuevos productos para continuar teniendo beneficios. En la práctica, y pese a las amenazas apocalípticas de algunos portavoces de la industria, dentro de una óptica capitalista de mercado, la no prescripción de la marca si ha caducado la patente y hay genérico disponible es un incentivo a la investigación (ya que, o se saca algo innovador y se aprovecha la nueva patente, o adiós a los beneficios). Y si ya la administración se preocupara de sólo financiar las novedades que realmente aportaran algo mejor que lo ya existente, entonces ni les cuento cómo mejoraría el sistema...

      Un saludo.

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  10. Adelante Valdecasas, aunque como bien dices son ideas que ya has difundido.
    Tranquilo. Por aquí, en Catalunya, también hay muchos Braulios.
    ¿Has leído los "Conflictos de Interés" de los autores de la Guia del Instituto Nacional de Salud para el tratamiento del Alzheimer? Tómate antes un par de "diazepanes" (iba a decir Valiums, cuestión de vicio impuro), pues la relación horripila.
    Un abrazo, Romà Massot, Tarragona.

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  11. Todo esta campaña me parece muy correcto, que el médico recete por principio activo. Lo que no entiendo es que las comisiones no se las lleve la farmacia, mi supermercado de confianza. Subiría un pelo el precio pero tendría derecho a sospechar ( son estrictas las normas de juguetes en la UE pero siempre hay transgresores y fiscaliza tu a golpe de escándalo al enorme mercado Chino por ejemplo). Asumo que debe haber un precio de mercado o de referencia pero no que yo como paciente no pueda escoger. Las opciones siempre facilitan la vida. Bien que el estado me pague un tramo pero si dudo a mi cuenta el resto sería lo razonable.

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    1. Es cierto que las opciones facilitan la vida, como dices, pero sólo si pueden ser tomadas teniendo información fiable. Si optas por un medicamento de marca como opción porque crees que el genérico es peor no estás ejerciendo tu libertad de elección sino siendo víctima de un engaño.

      Un saludo.

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    2. "... Si optas por un medicamento de marca como opción porque crees que el genérico es peor no estás ejerciendo tu libertad de elección sino siendo víctima de un engaño." Más claro, agua.

      Lo peor de este asunto es lo profundo que ha calado en la población.

      Yo siempre intento dar consejos a mis circulos de amistades, pero parece que lo que aparece en la prensa o "lo q dice mi cuñada o mi vecina", es más cierto que lo que intento yo (farmacéutico) hacerles pensar.

      Saludos

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  12. Enhorabuena,cada entrada necesaria, documentada, con lo difícil que es leer cosas de verdad...

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  13. Pues los tios siguen erre que erre, o mejor sería decir arre que arre, y si no mira esto
    http://www.eldia.es/2012-03-13/canarias/11-medicos-reclaman-libertad-recetar-principios-activos-sino-marcas.htm

    Muchas gracia por tu trabajo, lo seguimos con pasión

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  14. Las personas que trabajamos en el sector farmacéutico desde hace años, sabemos que tanto los medicamentos genéricos (EFG) cómo los principios activos (formoterol, salmeterol, etc.) son igual de eficaces que los medicamentos “originales”, puesto que se fabrican con las patentes de los medicamentos que tienen más de 10 años. Además, tienen una gran ventaja, y es que al no tener que invertir en I+D el coste de venta es menor.

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